Podes amar tanto a una persona que tan solo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y termines perdiendola.
Podes despertarte al lado de alguien a quien hace unas horas ni siquiera habias imaginado conocer, y mira ahora.
Es como si alguien te regalara uno de esos rompecabezas con piezas de un paisaje de España, de las fotos de unos ponys o de las Cataratas del Niagara; y se supone que tienen que encajar.
Pero no.
Siguen siendo cosas que nunca te dije.
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